Qué es un inhibidor de frecuencia, cómo actúan los ladrones que lo usan, y qué podés hacer hoy mismo para reducir el riesgo.
Un inhibidor de frecuencia es un dispositivo que emite una señal capaz de interferir la comunicación entre el mando a distancia de tu auto y el propio vehículo. Cuando alguien lo usa cerca de vos, apretás el botón para cerrar las puertas, pero el auto nunca recibe la orden. Vos te alejás pensando que quedó cerrado, y en realidad sigue abierto.
La modalidad es simple y por eso es difícil de detectar a simple vista. El delincuente espera cerca de tu vehículo, activa el inhibidor en el momento en que vos cerrás con el mando, y bloquea la señal sin que haya ningún indicio visible: no se rompe ningún vidrio, no se fuerza ninguna cerradura. El robo ocurre minutos después, cuando ya te alejaste del lugar.
No es solo el vehículo el que queda expuesto. Con las puertas abiertas sin que lo sepas, quedan al alcance:
Como el inhibidor no rompe nada, la única forma de notarlo en el momento es prestar atención a una señal muy simple: si al presionar el mando no escuchás el sonido habitual de cierre (el "bip" o el guiño de las luces), no te alejes todavía. Volvé y verificá manualmente que las puertas estén cerradas.
Además del hábito de verificar manualmente el cierre, existen equipos diseñados específicamente para esta modalidad. Un detector de inhibidores de frecuencia se instala en el vehículo y da un aviso sonoro y luminoso en el momento en que detecta que un inhibidor está actuando cerca de tu auto — la alerta llega mientras todavía estás cerca para poder reaccionar, en vez de descubrirlo recién cuando volvés y encontrás el robo consumado.
No. Solo bloquea la señal del mando, el vehículo no sufre ningún daño físico visible — por eso es tan difícil de notar sin un equipo que lo detecte.
Esta modalidad específica afecta a vehículos que se cierran con mando a distancia inalámbrico, que es el estándar en la gran mayoría de los autos actuales.
Volvé al vehículo y verificá manualmente, tirando de cada puerta, que estén realmente cerradas. No te confíes solo en el sonido del mando.